
Pensamos que la propaganda es un terreno importante en la lucha de clases, es a través de los medios de comunicación como las clases o grupos de interés difunde e imponen su opinión.
Los medios libres de comunicación no buscan vencer, sino convencer. No buscan dominar, sino organizar. Un medio libre no solo habla, sino esencialmente escucha y comunica.
Pensamos que la propaganda tiene su desarrollo histórico en los medios digitales, que con la industrialización y el avance cibernético han creado nuevos y mejores medios; la baja constante de lectores de diarios contra el incremento masivo de quien lo hace por Internet, o la popularización del uso de los correos electrónicos son solo una muestra de ello.
La edición de una imagen, un sonido, o de movimiento hoy es una practica sencilla, que con un conocimiento que va de básico a medio en el uso de la computadora, mientras que anos atrás un trabajo de esta calidad y magnitud era sumamente costoso, de muy difícil acceso y necesitaba de personal muy capacitado.
Esto nos permite pensar en la necesidad de plantear estrategias de comunicación para la lucha que nos planteamos y que este acorde con las nuevas tecnologías y buscar cada vez una mejor capacitación.
El derecho a la comunicación y a la libertad de expresión, es el campo de batalla y es la victoria de esta (como en la lucha por la autonomía) su uso cotidiano y su práctica constante.
El conocimiento no debe ser un lujo o un privilegio, es ante todo una obligación de socializar los beneficios de las experiencias humanas para el beneficio colectivo.
La Guerra contra el capitalismo se libra en todos los frentes donde su contradicción se engendra: se combate desde el individuo para conquistar sus garantías como los derechos de la mujer, se lucha en la fabrica y el campo por los derechos de los trabajadores y claro en el campo de los medios de comunicación es donde se libra una batalla de ideas, por romper el cerco, contra la mentira y la unilateralidad con la que se dirigen a nosotros los dueños del poder.
No debe ser solo un gusto estético el que nos lleve a grabar, diseñar o editar, debe ser ante todo la necesidad social de decir la verdad ante el crimen y la infamia. Si el espectador es un cómplice, el medio libre lucha contra esa complicidad. El ataque del capitalismo no solo es físico como lo es la represión policial, es también su represión mediática: sonidos, imágenes, noticieros, telenovelas, comerciales, etc. El contra ataque requiere de hacer estrategia de todas las fuerzas de nuestro bando.
Como un ejército revolucionario la ética y la moral de los participantes es otra a la del ejército opresor. La ética y moral que guía a los participantes es radicalmente Otra. El comunicador capitalista es domesticado para servir al sistema, lo hace por un salario y un status obedeciendo las ordenes de su sistema patrón-trabajador, en cambio es la voluntad de solidaridad y la búsqueda del beneficio colectivo lo que mueve a los medios libres de comunicación.